Ministerio con niños

HEREDEROS DE LA GRACIA

Nuestro ministerio hacia los niños se denomina Herederos de la Gracia, nació en el año 2000 como una idea de la misionera Joy Lee. Después de un tiempo de oración, Dios nos dio la visión  para velar por los hijos de los misioneros de Segadores. Después, poco a poco, Dios ensanchó los limites de este ministerio para abarcar varios grupos de atención.

Hijos de misioneros

Visión: Cuidar la vida de los hijos de los misioneros de Segadores hasta los 18 años en tres aspectos: espiritual, emocional y físico.

Algunos de nuestros misioneros trabajan en la selva  del Perú, en lugares donde no existen buenas carreteras, luz, teléfono u otras vías de comunicación. Para ir al mercado o al médico a veces deben viajar varias horas por río bajo el sol o lluvia. Los niños deben desenvolverse en ese ambiente, bastante aislado y con poco acceso a las comodidades. Además, la zona es conocida como endémica debido a varias enfermedades peligrosas como la malaria, la uta, la fiebre amarilla, la fiebre tifoidea, la neumonía y muchas enfermedades digestivas y parásitos.

Para asistir a estos niños, el Ministerio Herederos de la Gracia busca hermanos en la fe para que puedan apadrinar a uno o más niños de misioneros de la siguiente manera:

  • Orando por ellos, para que el Señor los cuide y proteja en todo momento y  en las etapas de su vida.
  • Manteniendo contacto con ellos, estar pendientes de sus logros como estudiantes y de sus soledades cuando alguno de los padres está lejos.
  • Dándoles estímulo en fechas importantes como: cumpleaños, Día del Niño, Navidad, etc.
  • Proveyendo, en la medida que se pueda para ayudar a cubrir los costos de vida en aislamiento.

Atención Integral de Niños Nativos de la Selva

“Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas”. Isaías 54:2-3

Dios ha puesto en nuestro corazón el amor y la carga de la enseñanza bíblica para los niños que nunca escucharon el evangelio en las tribus indígenas del Perú. Tenemos la convicción y la certeza de que el inmenso poder de Dios se puede manifestar a través de ellos cuando les compartimos de su amor. Enseñamos la Palabra de Dios en forma de revelación progresiva, por las historias cronológicas de la Biblia desde Génesis hasta llegar a Cristo. Estamos convencidos que solo el amor de Dios puede cambiar las vidas. Dios luego multiplicará el fruto usándolos para ganar a otros de sus etnias y mas tarde, a otras tribus.

Cuando trabajamos con los niños nativos tenemos un acercamiento integral en nuestra misión. La evangelización y el asesoramiento pastoral están acompañadas de otras acciones de atención en el campo, como la salud y la alimentación de los niños huérfanos o abandonados por sus padres. En este sentido, hay proyectos que incluyen la apertura de comedores escolares para niños y niñas  huérfanos, la implementación de galpones para la crianza de aves menores para mejorar la alimentación de los niños, campañas escolares y una campaña navideña en las comunidades nativas. También capacitamos a maestros bíblicos de escuelas dominicales para niños nativos de varias etnias del Perú con el objetivo de que enseñen la Biblia con entendimiento y usando materiales adecuados de acuerdo a sus culturas. Además, apoyamos en la implementación de  talleres de costura y artesanía para las mujeres nativas, de esa forma pueden  generar recursos económicos para poder alimentar a sus hijos.

Escuela bíblica de Pariachi – Lima

En nuestro Centro para Misiones, todos los sábados hay un grupo de hermanas que están enseñando la Palabra de Dios a unos 50 a 60 niños  que vienen del cerro San Francisco. Son hijos de madres solteras y niños de mucha pobreza. Están repartidos en salones según la edad, una maestra les enseña usando técnicas apropiadas para cada edad.

Cada sábado se prepara un refrigerio porque muchos de ellos vienen sin haber almorzado. Se celebran los cumpleaños dos veces al año y se llevan a cabo campañas navideñas.