Declaración de fe

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.” Ap. 7: 9-10

La Asociación Segadores al ser un movimiento cristiano evangélico peruano abocado a obedecer y promover el llamado de Dios para alcanzar con el evangelio de Jesucristo a las etnias no alcanzadas del Perú y del mundo, expresa su declaración y confesión de fe.

Creemos en:

  1. La inspiración de toda la Biblia (en sus 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamento) como palabra revelada de Dios, inerrante en su original, y totalmente confiable en los manuscritos y traducciones que llegaron hasta nosotros para que sea nuestra única autoridad en asuntos de fe y conducta.
  2. La existencia de un solo Dios Eterno, Todo Poderoso, Creador y Sustentador de todo lo que existe; quien se ha revelado a los hombres como uno en esencia, y trino en persona: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
  3. La encarnación del Hijo de Dios,el Señor Jesucristo, quien por vida, enseñanza, muerte, resurrección y ascensión histórica , demostró ser nuestro único salvador y mediador entre Dios y los hombres que volverá a esta tierra en su segunda venida gloriosa para consumar su reino.
  4. La obra regeneradora y santificadora del Espíritu Santo en cada creyente en particular, y en la iglesia en general. Da dones espirituales a los creyentes y dones ministeriales a la iglesia.
  5. La universalidad del pecado desde la caída de Adán y Eva hasta cada uno de nosotros hoy en día. Todo hombre está bajo la condenación eterna de Dios.
  6. La salvación es posible únicamente por la muerte expiatoria de Cristo, otorgada en forma gratuita y eterna para todo aquel que deposita su fe en el Señor Jesús.
  7. La resurrección corporal de los muertos, tanto de los creyentes que serán llevados en la gloria cuando venga Cristo por segunda vez, como de los no creyentes para el juicio final que termina con la condenación en el infierno.
  8. La realidad maléfica de la existencia de Satanás como enemigo de Dios y de la iglesia.
  9. La iglesia universal como pueblo de Dios, cuerpo de Cristo, y comunidad del Espíritu Santo manifestada en forma visible en las congregaciones locales.